La brecha social que hace que los ricos cada vez lo sean más favorece el negocio que es punta de lanza en el sector: el de gestión de patrimonios y grandes fortunas, gracias a comisiones mucho más elevadas.
La banca española vuelca sus esfuerzos en crecer entre grandes fortunas y banca patrimonial. Es ahí donde se juega la última de las batallas en un sector que debe compensar la caída de los márgenes, con tipos neutrales sobre el 2%, con el aumento de las comisiones en sus servicios más sofisticados como son la gestión de carteras y el asesoramiento a las familias más ricas del país.
En total, a cierre del mes de septiembre, las tres mayores entidades nacionales, Banco Santander, CaixaBank y BBVA, alcanzaron los 0,52 billones de euros en patrimonio gestionado a través de sus bancas privadas, las mayores del país. En conjunto, los activos han aumentado en 56.475 millones desde el cierre de 2024, con crecimientos de más del 11%. En concreto, Banco Santander batió los 194.500 millones de euros en el tercer trimestre, un 14% más; seguido de CaixaBank, con 181.684 millones de euros, y por BBVA, que se sitúa por encima de los 152.000 millones.
La banca privada que lidera Víctor Allende en nuestro país desde hace un año cuando desembarcó allí proveniente de CaixaBank es la más premium de todas. La entidad desveló hace unas semanas que contaba con 1.300 clientes con un patrimonio superior a los 20 millones de euros, que es donde el banco realiza el corte para el segmento conocido como UHNWIs (ultrahigh-net worth individuals, según sus siglas en inglés), que son, en resumidas cuentas, los más ricos de entre los ricos. Entre ese poco más de millar de familias concentran un patrimonio de 80.000 millones de euros, un 41% de todo el patrimonio bajo gestión de su banca privada.
Santander, con un ticket mínimo de 20 millones para los individuos de mayor riqueza, es el único capaz de mirar de tú a tú a los grandes jugadores de este sector, como son los bancos estadounidenses (JP Morgan, Citi o Goldman Sachs, entre otros) o a los suizos (como UBS). El pasado mes de mayo Santander lanzó Beyond Wealth, un servicio independiente de asesoría para ultrarricos con más de 50 millones de euros de patrimonio, sean o no clientes del banco. El último dato disponible es que había alcanzado ya los 950 millones de euros, con el objetivo de llegar a los 10.000 millones en el trienio.
CaixaBank fue pionera en lanzar en España un family office. Lo hizo en 2022 con OpenWealth y en tres años cuenta ya con 57 clientes entre los que se reparten 9.345 millones de euros en activos bajo supervisión, a cierre del pasado mes de septiembre. La entidad, que también ha pisado el acelerador en su banca privada (clientes que sí pertenecen al banco), cuenta con 2.724 clientes con un patrimonio superior a los 4 millones de euros, por un total de 29.785 millones de euros, esto es el 16% del total de todo el dinero gestionado a través de su segmento de altos patrimonios.
En el caso de BBVA los clientes de banca privada que cuentan con más de 2 millones de euros en patrimonio alcanzaron las 9.333 personas en el tercer trimestre del año. Entre todos ellos acumulan una riqueza conjunta que supera, ligeramente, los 66.000 millones de euros, lo que representa un 43% de todo el dinero gestionado por BBVA entre banca personal y banca privada.
España vive un momento propicio para la acumulación de riqueza. El país lidera el crecimiento a nivel europeo desde hace un par de años; además grandes fortunas latinoamericanas se están trasladando a ciudades como Madrid, donde se sienten más seguros y se benefician de una lengua común y de conexiones con otros enclaves estratégicos como Miami; y, todo ello, viene aderezado con el boom de la vivienda, con precios que se asemejan a los de la burbuja del año 2007-2008, y esto es relevante teniendo en cuenta que tener un inmueble en propiedad se considera la primera causa de desigualdad en nuestro país, que se ha visto acrecentado en las generaciones más jóvenes.
En nuestro país hay cerca de 23.000 personas que atesoran una riqueza media, cada uno de ellos, de algo más de 23,8 millones de euros. En conjunto, si se suma todo el dinero y bienes que poseen concentran una riqueza de más de medio billón de euros, el equivalente al 58,4% de toda la fortuna de los que más tienen, y que son aquellos que están obligados a declarar por el impuesto de Patrimonio en España. Son datos recogidos por la Agencia Tributaria a cierre de 2023 (los últimos disponibles), que confirman una tendencia cada vez más acusada y es que quienes más tienen son capaces de seguir acumulando riqueza y tomando distancia de las clases bajas, en detrimento de las medias, una especie en extinción en nuestro país, que sigue el señuelo de buena parte de América Latina.
En la última década (de 2013 a 2023) los individuos más ricos de nuestro país han aumentado su fortuna un 74%, pasando de los 537.106 millones de euros de hace diez años a los 934.000 millones de la actualidad que están en manos de 228.575 personas. Son también más que en 2013, en concreto, 50.094 más, que reconoce tener un patrimonio medio de 4,1 millones de euros, un millón más que entonces.
Recibe la mejor información económica en www.elmundo.es/economia.html
2025-11-30T22:09:32Z